El décimo suelto

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Comprar un solo décimo de Lotería de Navidad: cuándo tiene sentido

Comprar un solo décimo de Lotería de Navidad es la opción más sencilla y también la menos explicada: se compra sin peña, sin reparto y sin más cuentas que las de un billete de veinte euros.

Redacción · Comprar Décimo de Lotería de Navidad

Un boleto de lotería fotografiado en primer plano sobre una superficie lisa

Un décimo suelto es la unidad mínima con la que se juega.

Cada año llegan las mismas dudas a quien nunca ha jugado en grupo: si conviene sumarse a la oficina, si un único décimo tiene alguna desventaja frente a varios, o si merece la pena guardarlo para uno mismo. Antes de responder a eso, conviene tener claro qué es exactamente un décimo y qué parte del billete representa dentro del sorteo, porque de ahí sale casi todo lo demás.

Qué es un décimo y quién lo compra suelto

El billete de Lotería de Navidad se divide en diez décimos idénticos. Cada uno lleva el mismo número de cinco cifras y opta a los mismos premios que el billete entero, solo que a una décima parte del importe. No hay decimos de primera o de segunda: todos valen lo mismo y juegan lo mismo.

Quien compra uno solo suele encajar en un perfil parecido: alguien que no participa en la peña del trabajo, que prefiere no depender del reparto de otros, o que simplemente quiere jugar su número de siempre sin comprometer más dinero. Administraciones como Lotería Castillo despachan decimos sueltos sin pedir que se complete una serie ni que se lleve más de uno.

Décimo

La décima parte de un billete de Lotería de Navidad, con el mismo número y la misma opción a todos los premios.

Serie

Cada uno de los conjuntos de billetes que repiten el mismo número; el premio se multiplica por las series que caen.

Reintegro

Premio de veinte euros, el importe del propio décimo, cuando el número termina en la cifra premiada.

Aproximación

Premio menor que corresponde a los números anterior y posterior de los tres primeros premios.

Pedrea

El conjunto de premios de menor cuantía que reparte el sorteo entre muchos números distintos.

Cuánto cuesta y qué puede tocar

El décimo cuesta veinte euros y el billete completo, formado por diez decimos, doscientos. El sorteo se celebra el 22 de diciembre y juegan números del 00000 al 99999. Con un solo décimo se opta a todos los premios en la misma proporción que con el billete entero: la diferencia está en el importe, no en las opciones.

CategoríaPor serieAl décimo
El Gordo4.000.000 €400.000 €
Segundo premio1.250.000 €125.000 €
Tercer premio500.000 €50.000 €
Cuartos (dos)200.000 €20.000 €
Quintos (ocho)60.000 €6.000 €
Pedrea1.000 €100 €

El reparto de premios en un solo décimo

Nada en la tabla cambia por jugar suelto. Un décimo aislado tiene exactamente la misma proporción de premio que cada uno de los diez decimos que forman el billete completo. Lo único que varía con el número de decimos que se posean es cuánto se cobra si el número resulta agraciado, no la probabilidad de que lo sea.

20 €

precio de un décimo suelto

3 meses

plazo para cobrar cualquier premio

40.000 €

importe exento de retención por décimo

Cuándo tiene sentido comprar uno solo

Tiene sentido cuando el objetivo no es maximizar el importe posible, sino jugar sin comprometerse a más. Un décimo aislado no obliga a coordinar con nadie, no depende de que el resto de la peña pague su parte a tiempo y no genera la conversación incómoda de repartir un premio entre varias personas si el número resulta agraciado.

También compensa cuando se quiere comparar opciones antes de decidir cuánto jugar. Muchas de las dudas que llegan a la administración a mitad de diciembre comparan el décimo suelto frente a la participación de una peña o frente al billete completo, y la diferencia real está en el reparto, no en el precio por unidad ni en la suerte.

Un décimo no reparte suerte entre más gente: reparte el mismo billete entre menos manos.

El décimo como gesto, no como inversión

Para quien no juega en grupo, el décimo como compra simbólica de diciembre cumple una función distinta a la de maximizar probabilidades. Es una manera de estar dentro del sorteo sin más cálculo que el de un billete de veinte euros, y de tener algo que comprobar la mañana del sorteo sin depender de nadie más.

  • Comprarlo para uno mismo sin sumarse a la peña de la oficina.
  • Guardar el número de siempre aunque este año se juegue solo.
  • Completar una fecha o una cifra que ya se sigue jugando cada año.
  • Tener un décimo de repuesto si el habitual se agota pronto.

Regalar un décimo: qué hay que saber

Entre las razones más habituales para comprar uno solo está la de regalar un décimo de Lotería de Navidad sin encargar más ni complicar el pedido de nadie. No requiere nombre en el resguardo ni ningún trámite especial: quien tiene el décimo en la mano puede cobrarlo si resulta premiado, así que conviene entregarlo con cuidado y avisar de qué número es.

El destinatario habitual no es un desconocido, sino alguien cercano que este año no ha comprado su propio número: un hijo que empieza a jugar por primera vez, un compañero que se ha quedado fuera de la peña de siempre, o alguien mayor que prefiere que se lo lleven ya resuelto. En todos los casos el décimo funciona igual que si lo hubiera comprado la propia persona: mismo número, mismos premios, mismo plazo para cobrarlos.

Conviene evitar dos errores frecuentes al regalarlo. El primero es no anotar en ningún sitio qué número se ha entregado, de forma que si el resguardo se pierde nadie pueda demostrar ni reclamar nada. El segundo es dar por hecho que la otra persona sabrá cuándo se celebra el sorteo o dónde comprobar el resultado; una nota breve junto al décimo resuelve ambas cosas sin necesidad de explicaciones largas.

Si el décimo va a viajar, ya sea de una ciudad a otra o dentro de la misma familia, conviene fijarse en las zonas donde se juega el número antes de repartirlo, sobre todo si acabará en manos de alguien que vive lejos de donde se compró. El número es el mismo en toda España, pero saber dónde se ha vendido ayuda a explicar de dónde viene el regalo.

Cobrar, guardar y los plazos que importan

Los premios de hasta cuarenta mil euros están exentos de retención; por encima de esa cifra se aplica una retención del veinte por ciento sobre el exceso. El plazo para cobrar cualquier premio, del reintegro al Gordo, es de tres meses desde la fecha del sorteo, así que un décimo suelto no se puede dejar olvidado en un cajón durante mucho tiempo.

Guardar un solo décimo es, en el fondo, más sencillo que guardar diez: no hay que repartir la custodia ni acordar quién lo lleva encima cada día de diciembre. Basta con un lugar fijo, conocido por quien lo compró, y con revisar el resultado el propio 22 de diciembre para saber si toca comprobarlo con más calma o guardarlo como recuerdo del sorteo.

Si el décimo resulta premiado y el importe supera los cuarenta mil euros, el exceso lleva la retención ya aplicada antes de que el dinero llegue al bolsillo, así que no hace falta reservar nada aparte para pagarla después. Por debajo de esa cifra, lo que marca la tabla es lo que se cobra, sin descuentos adicionales.

Qué hacer con el resguardo mientras tanto

Un solo décimo cabe en cualquier sitio, y precisamente por eso conviene no dejarlo suelto entre papeles que se tiran sin mirar. Fotografiar el número antes de guardarlo, o apuntarlo en un lugar aparte, no sustituye al resguardo original para cobrar, pero ayuda a comprobar el resultado aunque el papel esté en otro sitio ese día. Es una precaución pequeña que evita sustos si el décimo se traspapela entre las compras de diciembre.

Tampoco hay que complicar la comprobación: basta con la lista oficial de números premiados del sorteo o con preguntar en la misma administración donde se compró. Un solo décimo se revisa en segundos, sin tener que cuadrar cuentas con nadie más ni esperar a que el resto de una peña confirme su parte.

Décimos de la Lotería de Navidad

Consulta qué números siguen disponibles antes de que se agoten.

Juega con responsabilidad. Prohibida la participación a menores de 18 años. La venta la realizan administraciones autorizadas por Loterías y Apuestas del Estado.