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La cifra del primer premio circula suelta, sin las divisiones que lleva dentro, y de ahí salen casi todos los malentendidos. Este texto no la recorre de mayor a menor ni compara categorías: la desmonta por sus denominadores, en el orden en que se aplican. Primero se divide entre series, después entre décimos, después entre las personas que hay detrás de cada décimo, y aparte de esas divisiones hay un descuento que se mide siempre sobre el décimo. Quien va a comprar número de lotería en El Puerto de Santa María pone 20 € por unidad; ver cómo se relaciona esa cantidad con el importe anunciado exige pasar por los cuatro pasos, y saltarse cualquiera de ellos es el origen del error.

En cada paso se contrapone la versión que se repite en la conversación con la que resiste una comprobación. Los datos de partida son los del propio sorteo: el décimo cuesta 20 €, la serie completa está formada por diez décimos y cuesta 200 €, y el primer premio está dotado con 4.000.000 € por serie.

Primer denominador: la serie

El error inicial, y el más extendido, es tomar los cuatro millones como una cantidad que va a parar a alguien. No es así: esa dotación corresponde a cada serie emitida del número agraciado, y un mismo número se emite en varias series. La cifra grande no describe un cobro, describe cuánto reparte el primer premio por cada una de esas emisiones.

Lo correcto es leerla siempre con su unidad pegada al lado. Los cuatro millones son por serie, del mismo modo que los 200 € son por serie completa comprada. Interpretada así, la cifra deja de ser un titular y se convierte en el punto de partida de una división que todavía no ha empezado. Quien la retiene sin la unidad acaba haciendo cuentas con una cantidad que nadie llega a ingresar.

Segundo denominador: los diez décimos

El segundo paso es el que la mayoría sí conoce, aunque lo aplique mal. La serie se divide en diez décimos, así que a cada uno le corresponde la décima parte de la dotación: 400.000 € por cada décimo agraciado con el primer premio. Esa es la cifra que de verdad se maneja, porque el décimo es la unidad que casi todo el mundo compra.

El fallo aquí consiste en mezclar denominadores: dar por hecho que quien tiene un décimo participa de los cuatro millones, o suponer que tener dos décimos del mismo número multiplica algo distinto de lo evidente. Dos décimos son dos veces 400.000 €, ni más ni menos, igual que costaron dos veces 20 €. La proporción entre lo que se paga y lo que devuelve esta categoría es idéntica en cualquier cantidad de décimos: comprar número de lotería en El Puerto de Santa María en una unidad o en cinco no cambia esa relación, solo el número de veces que se aplica.

Qué ocurre con los otros nueve décimos de la serie

Cada uno de los diez décimos de una serie premiada cobra la misma cantidad, y están repartidos entre quienes los hayan adquirido, que pueden ser una sola persona o diez distintas. No hay un décimo principal ni fracciones que valgan más que otras dentro del mismo número y la misma serie: las diez partes son idénticas en precio y en derecho.

Tercer denominador: cuántos pusieron dinero al comprar número de lotería en El Puerto de Santa María

El tercer paso es el que más discusiones genera, porque no lo fija el sorteo sino quien compra. Un décimo puede pertenecer a una persona o estar repartido entre varias, y en ese caso los 400.000 € se dividen en la misma proporción en que se dividió el desembolso. El error es dar por supuesta esa proporción en lugar de haberla acordado.

  • Se aporta una cantidad y no se anota; lo correcto es dejar constancia de cuánto puso cada uno sobre esos 20 €.
  • Se supone que quien conserva el décimo participa en mayor proporción; lo correcto es separar la custodia del reparto, que son cosas distintas.
  • Se acepta una papeleta sin saber qué parte del importe es juego; lo correcto es preguntarlo, porque el donativo lo fija quien reparte.
  • Se reparte de palabra en el momento de la compra y se recuerda distinto después; lo correcto es escribirlo el mismo día.
  • Se incorpora alguien al grupo cuando ya se ha terminado de comprar número de lotería en El Puerto de Santa María; lo correcto es cerrar la lista antes de pagar.

Aplicados los dos primeros denominadores queda una cantidad concreta, la del décimo, y sobre ella actúa un descuento de naturaleza distinta. Los premios tributan al 20 %, pero solo sobre la parte que excede de 40.000 €. En un décimo del primer premio, la base sobre la que se calcula son los 360.000 € que sobrepasan ese límite, lo que supone un descuento de 72.000 € y un abono de 328.000 €.

El error frecuente es aplicar el porcentaje sobre el total, y el contrario también existe: creer que ningún premio soporta descuento. Cuando el décimo está repartido, además, el cálculo se sigue haciendo sobre el importe completo, porque el mínimo exento es uno solo por décimo y se prorratea entre los partícipes en lugar de multiplicarse. Por eso el orden importa: repartir no rebaja lo retenido, solo divide lo que queda.

Los cuatro pasos, aplicados a una sola unidad

Recorrido entero, el camino queda así: una dotación por serie, dividida entre diez décimos, con un descuento sobre lo que exceda del mínimo exento de cada décimo, y repartida al final entre quienes hayan puesto dinero en él. Ninguno de los cuatro pasos es opcional y ninguno se puede reordenar. Es la diferencia entre la cifra que se dice en voz alta y la que aparecería en una cuenta.

Nada de esto altera lo que hay que poner por delante, que son siempre 20 € por décimo, se acabe en la lista de premios o no. Para ver cómo se refleja el número, la serie y el importe en una compra concreta conviene mirar el detalle de la compra de décimos para el sorteo de Navidad, porque es ahí donde constan los datos con los que después se hacen todas estas divisiones. Lotería Castillo, como cualquier punto de venta autorizado, aplica el precio oficial, y con esa base cualquiera puede rehacer la cuenta antes de comprar número de lotería en El Puerto de Santa María.