La cifra que siempre se repite del primer premio son 400.000 € al décimo, y es una cifra incómoda de manejar porque no dice nada sobre lo que hay que poner para optar a ella. En un caso práctico conviene darle la vuelta: fijar primero el desembolso y calcular después qué devuelve el Gordo sobre esa cantidad concreta. Quien va a comprar número de lotería en Camas rara vez pone veinte euros limpios y se olvida del asunto; los divide con otros, los reparte en varios números o los va sumando a lo largo de la campaña, y cada una de esas formas de poner el dinero se traduce en un cobro distinto.
El recorrido de este texto es ese, y no el del cuadro de premios de mayor a menor: se parte del euro, se sube al décimo, se mira quién ha pagado cada parte de ese décimo y se termina en la serie completa. Una misma categoría vista desde tres desembolsos distintos.
¿Cuánto devuelve el primer premio por cada euro puesto?
El fondo asignado al Gordo es de 4.000.000 € por serie. Como cada serie se divide en diez décimos, a cada décimo le corresponden 400.000 €. Y como ese décimo cuesta 20 €, la operación que de verdad sirve para resolver cualquier reparto es la división final: cada euro puesto en el décimo equivale a 20.000 € brutos si ese número resulta ser el del primer premio.
Esa cifra por euro es la herramienta del resto del texto. Con ella cualquier caso se resuelve sin volver a mirar el cuadro de premios: 2,50 € equivalen a 50.000 € brutos, 5 € a 100.000 € y 10 € a 200.000 €. No hace falta saber en cuántas partes se ha troceado un décimo ni con qué acuerdo; basta con saber cuánto ha puesto cada uno.
Supuesto A: los veinte euros completos en una sola mano
Un décimo entero, pagado de una vez por la misma persona. El importe bruto en caso de primer premio son los 400.000 € citados, pero ese no es el dinero que se ingresa. Los primeros 40.000 € de cualquier premio están exentos; sobre los 360.000 € restantes se aplica un 20 %, esto es, 72.000 €. Lo que queda son 328.000 €.
Conviene retener esa cantidad neta, porque es la que sirve para todos los repartos posteriores. La retención no se practica bolsillo a bolsillo: se descuenta del premio que corresponde al décimo, y lo que se divide después entre quienes lo pagaron es una cantidad ya limpia. Hacer el reparto sobre los 400.000 € del titular y descubrir luego el descuento es una de las discusiones más previsibles del 22 de diciembre.
¿Y los otros décimos comprados esa campaña?
Si el desembolso del año fueron tres décimos de números distintos, 60 € en total, el primer premio alcanza como mucho a uno de ellos. Los otros dos no devuelven nada por esta vía, más allá del reintegro de 20 € que corresponde a cada décimo cuya última cifra coincida con la del número agraciado. El saldo del supuesto se calcula sobre los 60 € realmente puestos, no sobre los 20 € del décimo que ha entrado, y ese matiz se pasa por alto casi siempre.
Supuesto B: comprar número de lotería en Camas entre ocho personas
El mismo décimo y los mismos 20 €, pero aportados por ocho personas a 2,50 € cada una. El premio no se multiplica por ocho: se divide entre ocho. De los 328.000 € netos corresponden 41.000 € a cada participante, que es exactamente lo que anticipaba la cuenta por euro del primer apartado.
- 2,50 € puestos: una octava parte del décimo, 41.000 € netos.
- 5 €: una cuarta parte del décimo, 82.000 € netos.
- 10 €: la mitad del décimo, 164.000 € netos.
- 20 €: quien decide comprar número de lotería en Camas por el décimo completo se queda con los 328.000 € íntegros.
- Cualquier otra aportación se calcula igual: la parte que representa sobre esos 20 € de referencia.
Repartir el décimo no altera en nada la proporción entre lo pagado y lo cobrado; altera el tamaño del billete que entra en el sorteo por cada bolsillo. Y tiene una consecuencia práctica que no aparece en la aritmética: con ocho personas hay un solo resguardo y siete que no lo tienen en la mano, de modo que conviene dejar por escrito quién ha puesto cuánto antes de que la cuenta importe.
Distinto es poner esos mismos 2,50 € en ocho botes diferentes, cada uno colgado de un número distinto. Ahí no hay un décimo repartido, hay ocho fracciones de ocho décimos, y cada una devolvería su parte por separado si el número del que cuelga entrase en el cuadro.
La serie completa son los diez décimos de un mismo número, 200 € de desembolso. El importe asignado al primer premio por serie, esos 4.000.000 € brutos, corresponde entonces a un solo comprador en lugar de repartirse entre diez. La proporción no se ha movido —cada 20 € siguen valiendo 400.000 € brutos—, lo que cambia es cuántas veces se repite esa misma proporción dentro de una única compra.
El descuento fiscal se calcula sobre el importe premiado, con los primeros 40.000 € exentos y el 20 % sobre lo que excede de esa frontera. Y hay una asimetría que conviene tener delante antes de subir el desembolso: los 200 € están puestos sobre un único número de cinco cifras, así que si ese número no aparece en el cuadro, no hay ninguna otra combinación jugada que amortigüe la diferencia con los 20 € del supuesto A. Antes de comprar número de lotería en Camas por una serie entera, esa concentración pesa tanto como el importe.
Qué parte de los veinte euros decide realmente el Gordo
Todo lo anterior describe un solo desenlace de los varios que tiene un décimo. El mismo papel de 20 € opta también al reintegro, que devuelve exactamente lo pagado por la última cifra, y a la pedrea, que deja 100 € por décimo, y en el desenlace más frecuente no devuelve nada en absoluto. Al comprar número de lotería en Camas se paga siempre la misma cantidad por todas esas posibilidades a la vez, no solo por la mayor de ellas.
Por eso la cuenta útil antes de pagar es la de arriba abajo: cuánto se pone, en cuántas manos se divide y qué cantidad neta le tocaría a cada una. Lotería Castillo vende el décimo y la serie al precio oficial, sin recargo sobre esa cifra, así que quien quiera cerrar el cálculo puede comprobar a cuánto asciende cada unidad de este sorteo antes de decidir en cuántas partes reparte su desembolso.