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Los premios pequeños del sorteo de Navidad se entienden mal por culpa de cómo se nombran. Cada una de las expresiones con que se habla de ellos arrastra un error de cuenta, y corregir la expresión suele bastar para corregir la cuenta. Por eso este repaso no ordena las categorías por su cuantía ni por la frecuencia con que salen: las ordena por la frase que se usa para referirse a ellas, de la más imprecisa a la más concreta. Quien va a comprar número de lotería en Elche puede ahorrarse casi todos los malentendidos con solo pegar a cada cifra la unidad que le corresponde.

En cada bloque aparece primero la expresión tal como se dice y después lo que dice el cuadro de premios. Las referencias fijas son las de siempre: el décimo cuesta 20 €, cada serie se divide en diez décimos y los importes que se anuncian por serie nunca son los que cobra un décimo suelto. En Elche (Elx), como en cualquier otro sitio, esa distinción es la que más dinero deja sin reclamar.

«No ha tocado nada»: la frase más cara del sorteo

Es la expresión que se pronuncia antes de terminar de revisar, y la que más décimos manda al cajón. Detrás de ella suele haber una comprobación incompleta: se busca el número entre los premios grandes, no aparece, y se da por cerrado el asunto. La pedrea, sin embargo, exige exactamente lo mismo que el primer premio, que es que coincidan las cinco cifras del número, y reparte 100 € a cada décimo agraciado.

Lo correcto es sustituir esa frase por una comprobación completa antes de decidir nada. Cien euros sobre una unidad que costó veinte no es una cantidad que convenga descartar de oído, y en una casa con varios décimos la probabilidad de que alguno esté en esa categoría no es en absoluto remota. El error no está en la revisión, que casi todo el mundo hace; está en darla por terminada demasiado pronto.

«Mil euros de pedrea»: la cifra correcta con la unidad equivocada

Esta es la confusión más extendida y la más fácil de deshacer. La pedrea está dotada con 1.000 € por cada premio, pero esa cantidad corresponde a la serie completa, no al décimo. Como cada serie se divide en diez partes, lo que llega a un décimo son 100 €. Quien retiene la cifra de mil acaba esperando una cantidad que solo cobraría teniendo los diez décimos de ese número y esa serie.

El acierto consiste en no citar nunca una cuantía sin decir a qué unidad se refiere. Ocurre con todas las categorías del cuadro y no solo con esta, pero aquí se nota más porque la diferencia entre lo esperado y lo cobrado es de un factor de diez sobre una cantidad pequeña, y eso descoloca más que un desajuste en una cifra grande.

De dónde viene la costumbre de decir la cifra por serie

El cuadro de premios está redactado desde el punto de vista de la emisión, que es la unidad con la que se organiza el sorteo, y por eso expresa las dotaciones por serie. Quien compra, en cambio, casi nunca adquiere una serie entera: compra décimos sueltos. Toda la confusión nace de leer un documento escrito en una unidad y aplicarlo a otra distinta, y se resuelve dividiendo entre diez de forma sistemática.

«Un premio pequeño»: lo que esa etiqueta esconde al comprar número de lotería en Elche

Llamar pequeña a la pedrea describe su cuantía, pero oculta lo que de verdad la caracteriza: es la categoría más numerosa del sorteo, con 1.794 premios por cada serie emitida. Ninguna otra se acerca a esa cantidad de números agraciados, y esa es la razón de que aparezca tantas veces al revisar un puñado de décimos. Definida por su tamaño parece marginal; definida por su extensión, es la categoría con la que más gente se encuentra.

  • Se dice que la pedrea «casi no paga»; lo correcto es decir que paga 100 € por décimo, cinco veces lo que costó esa unidad.
  • Se dice que son «muchos premios en total»; lo correcto es precisar que los 1.794 son por serie emitida.
  • Se dice que es un premio de consolación; lo correcto es tratarla como una categoría con sus cifras y su plazo, igual que las demás.
  • Se dice que no merece la cola de la ventanilla; lo correcto es recordar que el plazo de tres meses vence igual para cualquier importe.
  • Se dice que basta con repasar los décimos elegidos en persona; lo correcto es pasar la lista por todo lo que se juegue, tanto si se decidió comprar número de lotería en Elche como si llegó de un reparto ajeno.

La cuarta expresión mete en el mismo saco categorías que no se parecen. Bajo esa etiqueta suelen ir el reintegro, que devuelve los 20 € del décimo y por tanto deshace el desembolso sin añadir nada; la pedrea, con sus 100 € por décimo; los ocho quintos premios, dotados con 60.000 € por serie, es decir 6.000 € al décimo; y los dos cuartos, con 200.000 € por serie o 20.000 € al décimo.

Entre el primero y el último de esa lista hay una diferencia de tres órdenes de magnitud, así que la etiqueta no informa de nada. Lo correcto es nombrar la categoría concreta y su importe por décimo, que es la única forma de saber de qué se está hablando. Al comprar número de lotería en Elche se adquiere una unidad que puede acabar en cualquiera de esas casillas, y conviene tenerlas separadas antes de que llegue el momento de mirar.

Cada cifra con su unidad pegada

Corregidas las cuatro expresiones, el panorama queda ordenado sin necesidad de memorizar el cuadro entero: la revisión no se cierra hasta haber contrastado el número completo, las dotaciones se dicen por serie y se cobran por décimo, la pedrea es la categoría más extendida del sorteo, y «premios menores» no es una categoría sino un cajón. Con eso basta para no descartar dinero por un problema de vocabulario.

Lo único que hace falta para aplicarlo es tener a mano el número y la serie exactos, que constan en el comprobante de la operación; si la compra fue a distancia, se puede recuperar el resguardo del décimo de Navidad y leerlos directamente de ahí. Lotería Castillo, igual que cualquier punto de venta autorizado, hace constar esos datos en el justificante que entrega. Con el número delante y las unidades bien dichas, comprar número de lotería en Elche y revisarlo después deja de depender de lo que cada uno recuerde haber oído.