El sorteo de Navidad reparte los números del 00000 al 99999: cien mil casillas y ninguna más. Cada una se emite en varias series, cada serie se corta en diez décimos y cada décimo cuesta 20 €. Con esas cuatro cifras se sabe ya qué se lleva uno por su dinero. Antes de comprar número de lotería en Pilar de la Horadada conviene verlo de esta manera: no se paga por un billete, se paga por ocupar una casilla concreta de ese mapa, y la entrada a cualquiera de ellas cuesta exactamente lo mismo.
Las unidades del sorteo suelen contarse por su tamaño o por su precio, de la más pequeña a la más grande. Aquí se recorren por otro criterio: por cuántas casillas del mapa ocupa un mismo desembolso. El supuesto no se mueve en todo el texto y son 200 €, que es a la vez lo que cuesta una serie completa y lo que cuestan diez décimos sueltos. Se empieza por la colocación más concentrada, se pasa por las casillas que se cobran sin haber pagado por ellas y se termina en la más extendida.
El mapa y el precio de la entrada
Un número de cinco cifras no está a la venta como pieza única. Lo que se vende es una fracción de una de sus series, y esa fracción es el décimo: 20 €. Diez décimos de la misma serie forman la serie entera, 200 €. El número, en cambio, existe repetido en tantas series como se hayan emitido, de modo que no tiene precio propio ni puede comprarse de una vez.
De ahí sale la unidad de medida de todo lo que viene después: la casilla. Ocupar una cuesta 20 € y no hay forma de pagar menos por entrar en ella, porque por debajo del décimo no existe pieza oficial. Lo que hay por debajo son participaciones, trozos de un décimo ya pagado que reparte un particular, una peña o una entidad, con un donativo encima que fija quien las emite y que conviene preguntar, porque no forma parte del precio del décimo.
- Casillas del sorteo: cien mil, del 00000 al 99999.
- Entrada mínima a una casilla: 20 €, un décimo.
- Casilla ocupada por completo dentro de una serie: 200 €, diez décimos.
- Presupuesto fijo del supuesto para comprar número de lotería en Pilar de la Horadada: 200 €.
- Casillas que ese presupuesto puede llegar a ocupar: entre una y diez.
Colocación concentrada: los doscientos euros sobre una casilla
La primera manera de colocar el dinero es la más sencilla de explicar y la que menos superficie cubre: los 200 € enteros sobre un mismo número. Diez décimos, una sola casilla de las cien mil. Si el sorteo no toca esa casilla ni ninguna de sus vecinas, los 200 € no vuelven; si la toca, vuelven multiplicados por diez veces lo que devuelve un décimo, porque cada uno de los diez papeles cobra por separado. Un tercer premio son 50.000 € al décimo, y diez décimos del mismo número son diez cobros de 50.000 €.
Esa es toda la diferencia entre concentrar y no concentrar: no cambia la casilla que sale, cambia cuántas veces se cobra la que salga. Y cambia también el suelo, porque con una sola casilla ocupada solo hay una última cifra en juego, así que el reintegro devuelve los 200 € completos o no devuelve nada.
Diez décimos del mismo número no son siempre una serie
Comprar diez décimos de un número no equivale automáticamente a comprar su serie completa. La serie es un conjunto cerrado de diez fracciones numeradas que pertenecen a la misma emisión; diez décimos del mismo número pueden proceder de series distintas y seguir siendo diez papeles de 20 €. Para el bolsillo da igual: se paga lo mismo y se cobra lo mismo, porque los premios se anuncian por serie y se pagan por décimo. La distinción solo importa para leer el resguardo, donde figuran número, serie y fracción, y para saber que dos personas con el mismo número no tienen el mismo papel.
Las casillas que se cobran sin haberlas pagado
Aquí está el matiz que rompe la cuenta simple de «una casilla, un resultado». El cuadro de premios no reparte solo sobre las casillas extraídas: reparte también sobre las que están alrededor. Las aproximaciones alcanzan al número inmediatamente anterior y al inmediatamente posterior de los tres primeros premios. Las centenas alcanzan a los 99 números restantes que comparten las tres primeras cifras con cada uno de esos premios. Y el reintegro alcanza a todas las casillas que terminan en la misma cifra que el primer premio, que son diez mil.
Traducido a dinero: quien acaba de comprar número de lotería en Pilar de la Horadada no ha pagado 20 € por una casilla y nada más, ha pagado por el derecho a cobrar en varios escenarios distintos sin desembolsar un euro adicional por ninguno de ellos. Por eso concentrar los 200 € sobre una casilla no es tan estrecho como parece a primera vista, y por eso un mismo décimo puede terminar cobrando por una vía que nadie tenía en la cabeza al pagarlo.
La otra manera de repartir el mismo importe es un décimo en cada uno de diez números distintos. Diez casillas de cien mil en lugar de una, y diez últimas cifras en juego en lugar de una. Si esos diez números se eligen de modo que terminen en las diez cifras posibles, del 0 al 9, hay una consecuencia aritmética que no depende de la suerte: sea cual sea la terminación del primer premio, uno de los diez décimos la tendrá y devolverá sus 20 €.
Conviene decirlo con las cifras delante y sin adornos: eso significa recuperar 20 € de los 200 € puestos, no los 200 €. Es la única certeza que se puede comprar en este sorteo, y cuesta 180 € netos. No es un método ni una ventaja; es lo que ocurre cuando el dinero cubre las diez terminaciones. A cambio, cada una de las diez casillas cobra una sola vez si resulta premiada, no diez, de manera que el premio grande llega dividido entre diez respecto al caso anterior. Lo que se gana en superficie se pierde en profundidad, y al comprar número de lotería en Pilar de la Horadada esa es la única decisión que el desembolso permite tomar de verdad.
Lo que no cambia al mover el dinero por el mapa
Ninguna de las dos colocaciones altera el precio de la entrada, que sigue siendo 20 € por casilla y por papel, ni lo que paga cada categoría, que está fijado por serie y se traduce dividiendo entre diez: 400.000 € al décimo el primer premio, 125.000 € el segundo, 50.000 € el tercero, 20.000 € cada cuarto, 6.000 € cada quinto y 100 € cada premio de la pedrea. Tampoco cambia que solo se cobra dentro de los tres meses siguientes al 22 de diciembre y que por encima de 40.000 € se retiene el 20 % sobre el exceso.
Lo único que decide el comprador es cuántas casillas ocupa y con cuántos papeles ocupa cada una, y esa decisión conviene tomarla antes de pagar y no después, porque después ya no se puede rehacer. Ayuda tener el desglose delante en el momento de la compra: ver cuántos décimos se están pagando y a qué número y serie corresponden evita descubrir en enero que los 200 € estaban colocados de otra forma. Lotería Castillo mantiene ese detalle asociado a cada papel, y con él comprar número de lotería en Pilar de la Horadada deja de ser una cifra en el bolsillo para convertirse en una posición concreta sobre las cien mil casillas del sorteo.