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Un décimo del sorteo de Navidad recorre cuatro cambios de manos contados: del taller donde se imprime a la red de venta, del mostrador a quien paga los 20 €, del bolsillo al sitio donde se guarda y de ahí a la ventanilla en la que se entrega para cobrarlo. Regalarlo introduce uno más, y ese quinto traspaso es el único que no está previsto en ninguna parte. Quien va a comprar número de lotería en Villanueva y Geltrú para ponerlo en otras manos hará bien en empezar por ahí, por el tramo que añade, y mirar después hacia atrás y hacia delante.

El orden de este texto es ese: primero el traspaso nuevo, luego lo que hubo que decidir antes de que existiera y por último lo que ocurre cuando el papel llega al final del recorrido.

¿Qué cambia de manos exactamente en el traspaso que añade un regalo?

Cambia el documento entero, con todo lo que lleva dentro. El décimo no está a nombre de nadie: quien lo tiene en la mano es quien puede presentarlo y cobrarlo, sin que conste en ninguna parte quién puso los 20 €. Esa es la razón de que el traspaso sea tan sencillo de hacer —basta con entregarlo— y tan difícil de deshacer.

De ahí salen dos consecuencias que no se suelen decir en voz alta al entregarlo. La primera es que, a partir de ese momento, el desembolso ya no da ningún derecho a quien lo hizo. La segunda es que el papel regalado no viaja solo: viaja con el plazo de cobro de tres meses desde el sorteo y con la obligación de conservarlo legible, que pasan a ser de quien lo recibe. Al comprar número de lotería en Villanueva y Geltrú para regalar se está trasladando también todo eso.

¿Y si el traspaso no se completa del todo?

Es lo más frecuente en las casas de Villanueva y Geltrú y casi nunca se nombra. Hay quien compra un décimo, dice a quién se lo regala y lo sigue guardando en el mismo cajón que los suyos; hay quien regala una participación, y entonces el décimo se queda donde estaba porque la papeleta no mueve papel alguno, solo constancia de una cantidad jugada. En ambos casos el regalo existe y el traspaso no ha ocurrido.

No tiene nada de malo mientras esté dicho. Lo que conviene evitar es el término medio: que quien recibe crea que tiene un décimo y que quien paga crea que ha entregado un recuerdo. La diferencia solo se nota el día que el número devuelve algo, y ese es el peor día para aclararla.

¿Qué hay que decidir antes, al comprar número de lotería en Villanueva y Geltrú?

Retrocediendo un traspaso se llega al punto donde se fija el gasto, que es donde se decide la forma del regalo. Un décimo cuesta 20 € y un billete completo, con sus diez décimos del mismo número, 200 €. Con esas dos cifras se resuelven casi todas las combinaciones:

  • Un décimo distinto para cada persona: 20 € por cabeza y ningún reparto pendiente después.
  • El mismo número para seis personas: seis décimos y 120 € al comprar número de lotería en Villanueva y Geltrú, con lo que todos ganan o pierden a la vez.
  • Un décimo pagado entre dos para una tercera: 10 € cada uno y un solo papel que entregar.
  • Un billete completo repartido entre diez: 200 € puestos por quien lo compra y 20 € de juego para cada mano.
  • Participaciones sobre un décimo propio: se decide la cantidad jugada y se pregunta el donativo, que lo fija quien las emite y no es igual en todas partes.

En Villanueva y Geltrú (Vilanova i la Geltrú), como en cualquier sitio, la elección entre estas fórmulas no cambia el precio del sorteo, que es fijo, sino cuántos papeles hay que custodiar y cuántos traspasos hay que hacer en diciembre. Repartir seis décimos del mismo número supone seis entregas y seis conversaciones; un billete completo repartido supone diez.

El último cambio de manos, se haga donde se haga y viva quien lo hace en Villanueva y Geltrú o a doscientos kilómetros, es el único que no tiene vuelta: el papel se entrega y no se recupera, y lo que regresa es dinero. Lo hace quien tenga el décimo, que después de un regalo ya no es quien lo pagó. Sobre los 20 € de partida, un reintegro devuelve esos mismos 20 €; la pedrea devuelve 100 € al décimo; un quinto, 6.000 €; un cuarto, 20.000 €.

Por encima de 40.000 € aparece un traspaso que no hace nadie con las manos: el 20 % del exceso se retiene antes de que el dinero llegue a su destino. Un décimo del tercer premio devuelve 50.000 €, tributa sobre los 10.000 que pasan del umbral y deja 48.000 € netos. Conviene tenerlo claro antes de regalar, porque la cifra que se anuncia en el sorteo y la que llega a la mano de quien recibió el papel no son la misma.

¿Qué conviene dejar cerrado antes de entregarlo?

Poco y sencillo, y vale igual en Villanueva y Geltrú que en cualquier otro sitio: quién tiene el papel a partir de ese día, qué número es y hasta cuándo hay plazo para mirarlo. Cuando el regalo va a varias personas y los décimos se compran de una vez, ayuda que la compra deje algún rastro comprobable al margen del papel, y por eso vale la pena mirar qué queda anotado en el momento de pagar antes de repartir nada. Lotería Castillo mantiene esa constancia durante toda la campaña, lo que evita depender de la memoria de quien hizo la entrega.

Todo lo demás es lo de siempre. Regalar lotería consiste en pagar un desembolso conocido y ceder por completo lo que ese desembolso pueda devolver: no hay medias tintas ni reservas tácitas en un papel al portador. Al comprar número de lotería en Villanueva y Geltrú con esa idea clara, el quinto traspaso deja de ser el punto flojo de la cadena y pasa a ser el único que se ha hecho a propósito. Quien vaya a comprar número de lotería en Villanueva y Geltrú para media docena de personas solo tiene que asegurarse de que cada una sabe qué tiene en la mano y qué no.